Martes, 30 de noviembre de 1999 |
| Educación,la cenicienta |
En educación pública en Caldas se ha ganado mucho con la solución de problemas del pasado, sin embargo siguen faltando acciones que permitan garantizar el desarrollo integral de nuestra niñez.
No resultan lo suficientemente efectivas las medidas y decisiones que cada año toman las distintas administraciones públicas, trátese de gobernaciones o alcaldías, para atender y superar los problemas que se registran en el sector educativo y que son su responsabilidad. Frente a lo anterior lo que pasa en Caldas y en Manizales, con todo lo que se ha mejorado en los dos últimos lustros, sigue dejando en evidencia situaciones lamentables que por nada se puede permitir que pasen de nuevo pues además de generarles problemas a los estudiantes y a los padres de familia, afectan el normal desarrollo del calendario académico y la dinámica que deben llevar las instituciones.
Hay que reconocer que se ha ganado en muchos aspectos. Primero, los paros de los docentes por la demora en el pago de salarios eran de una semana, 15 días e incluso casi el mes; segundo, no se entregaban paquetes escolares y los que lo hacían no eran integrales ni de la mejor calidad, y tercero, los planteles educativos en cuanto a su estructura física y locaciones ofrecían serias deficiencias.
Aunque sea un contrasentido exaltar lo que funcione bien cuando esa debe ser la lógica, hoy celebramos que esa manía de pagarles atrasados a los profesores públicos se haya casi superado, y lo decimos en esos términos pues por falta de organización el Departamento ha tenido algunas pequeñas dificultades con los salarios a tiempo de los maestros.
No obstante cuando todo debe estar dentro de la normalidad, sorprenden, por ejemplo, noticias como las publicadas en la edición de ayer de este Diario que daban cuenta, una de la pérdida de transporte este año para un centenar de alumnos de veredas del municipio de Supía, y otra, de la entrega incompleta del paquete escolar pues se ha hecho en varias de las poblaciones caldenses, pero en otras no.
Se trata de dos hechos de inmensa gravedad, el primero porque significa, en vez de facilitarles los medios a estudiantes rurales para que asistan al colegio, cerrarles esa posibilidad, lo que muy seguramente puede terminar por alejar a muchos de ellos de las aulas de clase, es decir se está invirtiendo la lógica y los propósitos de abrirles el camino para que no deserten, y el segundo, porque un mes después de haber comenzado el período lectivo no se ha terminado de entregarles a quienes las necesitan las ayudas en útiles escolares.
Ya habíamos advertido una falla grave este año y es que a tan solo tres días de dar inicio a las clases en el calendario oficial en Caldas (con excepción de Manizales) faltaban por matricular 48 mil estudiantes de los que terminaron el 2008 y una semana después esa cifra estaba en 37 mil. Sobre la capital caldense si bien esperan unos 65 mil estudiantes, la cifra real se conocería hoy que es cuando la Secretaría de Educación Municipal tenga el consolidado de matrículas de los colegios públicos.
Se necesita fortalecer el sector educativo en todo Caldas. La Gobernación, de la mano con las 26 administraciones municipales que le corresponde atender, está en la obligación de buscar salidas a problemas como el de la falta de financiación del transporte escolar rural que según quejas de algunos alcaldes no alcanzan a subsidiar por falta de presupuesto. El propósito es que no se quede ningún niño, adolescente ni joven sin estudio por falta de transporte. Igual hay que acabar de entregar los paquetes escolares a quienes los demanden y garantizar el programa de restaurantes escolares como complemento para el desarrollo integral de la niñez pobre del Departamento. La meta debe ser que todo funcione bien, de lo contrario las que pueden perder el año son las autoridades.
Fuente: La Patria |