Internet puede ofrecer y garantizar estudios de alta calidad siempre y cuando la seriedad de los programas estén respaldados por ciertos criterios institucionales, empezando por el prestigio de la institución y siguiendo por la calidad de los tutores; pero, sobre todo, en educación a distancia lo más importante es el "modelo pedagógico", el cual contemple los espacios tradicionales de aulas, bibliotecas virtuales, diseños de guías didácticas para la orientación en la navegación, y tutores especializados.
La educación a distancia por Internet, bajo el rigor de un programa serio y honesto, es tan exigente como la educación presencial.
Los estudiosos en pedagogía y didáctica cuestionaban sobre el "lugar" de la telemática en el proceso de enseñanza-aprendizaje; algunos teóricos pensaron que era un "contenido" del currículum, mientras que otros plantearon su visión "instrumental", es decir, la consideraron como recurso de apoyo educativo.
Posteriormente se cuestionaba la compatibilidad de la telemática con los enfoques psicopedagógicos, particularmente con las siguientes teorías: Constructivismo (Vygostky), conversación (Pask), conocimiento situado (Young) y acción comunicativa (Habermas). El constructivismo, partiendo de los tres elementos fundamentales de toda situación de aprendizaje: contenidos (Qué aprende el alumno), procesos (Cómo aprende) y condiciones (Entorno que facilita su aprendizaje y experiencias). Internet y sus recursos amplían la capacidad de interacción personal con estos elementos. Con la teoría de la conversación de Pask, que supone que aprender es por naturaleza un fenómeno social, existe también compatibilidad por la red de relaciones que ofrecen las nuevas tecnologías. La teoría del conocimiento situado de Young señala que el conocimiento es una relación activa entre el individuo y un determinado entorno, y además el aprendizaje se produce cuando el aprendiz está envuelto activamente en un contexto complejo y real; en este caso también Internet propicia innovadores entornos. Y finalmente la teoría de acción comunicativa de Habermas, sustentada en el rigor, la racionalidad y la crítica, impulsando cierta capacidad de expresarse, hacerse entender y actuar coherentemente, también es congruente con las aristas de la telemática y sus recursos lógicos.
Existe otro factor importante asociado a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones por internet: la información. En efecto, una de las mayores preocupaciones actuales de los sistemas educativos, en los países desarrollados, es el acceso y la producción de "información".
Enseñar a aprender en la sociedad del conocimiento¿Cuál es el modelo pedagógico que demandan la internet y la sociedad de la información?, Los cambios que se viven en las sociedades actuales demandan un nuevo sistema educativo.
La sociedad en que vivimos, especialmente sus centros de enseñanza, se encuentran anclados en una vieja racionalidad: La lógica aristotélica, la de las divisiones metodológicas cartesianas y la del determinismo newtoniano... más que una reforma de la enseñanza, es necesaria una revolución del pensamiento, en la elaboración de nuestras construcciones mentales y en su representación. En pos de esas finalidades, la conjunción de las nuevas tecnologías con métodos transdisciplinarios es la que puede ofrecer una inteligencia estratégica y a la vez estrategias inteligentes.
Esta revolución del pensamiento, implica una verdadera transformación educativa. Las teorías o corrientes pedagógicas han oscilado en enfoques más o menos centrados en el docente o en el estudiante. Con todo, en la actualidad, ante la globalidad, las sociedades se debaten en la transición para llegar a constituirse en sociedades de la información, sociedades del conocimiento o sociedades del aprendizaje, sustentadas en las nuevas tecnologías de la información. Ante estos retos es necesario replantear el quehacer pedagógico como base educativa para formar al ciudadano de estas posibles ciudades. Estos escenarios demandan una nueva arquitectura educativa que apunte al aprendizaje de por vida y apueste por él, lo que implica entablar una nueva hipótesis educativa: enseñar a aprender y sobre todo utilizar adecuadamente la información en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Se plantea entonces una nueva hipótesis, un nuevo enfoque para comprender el quehacer educativo llamado pedagogía de la información, ante el cual los docentes y estudiantes deben asumir un nuevo rol de mediador entre la experiencia humana y la información existente, y sobre todo caer en la cuenta de que la información debe ser punto de partida y de llegada en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La pedagogía de la información, por su propia conceptualización, está íntimamente relacionada con las tecnologías de la información y las comunicaciones.
el impacto de las nuevas tecnologías en el área de la información y la comunicación nos lleva a reflexionar sobre los métodos y procesos educativos; el potencial que ofrece Internet para la educación es enorme si tomamos en cuenta que para el sistema educativo lo más importante es la información y el conocimiento.
Tenemos la imperiosa necesidad de tomar conciencia de los rumbos de la sociedad del conocimiento, y además la tarea de crear, administrar, seleccionar, procesar y difundir información, como una herramienta fundamental para el desarrollo educativo.
Incidencias del enfoque pedagógico en lo educativo
Internet como fuente de investigación nos abre nuevos espacios y horizontes para acceder a más y mejor información.
Una de las herramientas más poderosas para la investigación, utilizando Internet, son los motores de búsqueda (browsers), que se dividen en cuatro tipos: lógicos o booleanos, de proximidad, de existencia y de exactitud.
Los motores de búsqueda, bien utilizados, nos llevan a bases de datos, revistas, journals, bibliotecas y un sinfín de sitios estratégicos que pueden nutrir la investigación del docente y del estudiante.
En la formación virtual el acto educativo debe estar asociado a un principio fundamental: nadie enseña, alguien puede aprender; puesto que, ciertamente, si el centro del modelo o protagonista debe ser el estudiante, más aún en la formación virtual, en donde casi todas las responsabilidades están delegadas al discente. Sin lugar a dudas, este protagonista el estudiante y el escenario la plataforma virtual requerirán una buena planificación para el aprendizaje y buenos materiales que faciliten y orienten el proceso.